Esta serie trata la historia de un chef de talla mundial (Carmy) que hereda el local de bocadillos de su hermano tras el fallecimiento de este. El protagonista sueña con transformar este garito en un restaurante de alta cocina y es ahí donde empieza el conflicto de la serie a todos los niveles: laboral, económico, de cultura de trabajo y más importante; de gestión del cambio en el entorno laboral.

“The Bear” y la gestión del cambio en el entorno laboral

Carmy tiene un objetivo claro y definido que se deja ver en la primera escena de la serie; The Bear. The Bear es el restaurante que quiere conseguir a través de los recursos con los que cuenta. Más allá de local, carta, servicio y producto, los primeros recursos que tiene que transformar son los humanos. El equipo con el que cuenta y que lleva ,en algunos casos, 20 años trabajando de una manera determinada.

Al igual que en la serie, el cambio en una organización viene dado por parte de quien está al mando.

No obstante, ¿qué retos relacionados con la gestión del cambio comparte esta serie con cualquier organización en proceso de transformación? Empecemos;

Retos en la gestión del cambio

Cambios estructurales

El ritmo acelerado de la serie da pausas al espectador en muchas ocasiones en tono de humor. Esto ocurre cuando Carmy presenta la nueva estructura jerárquica del restaurante denominada “brigada francesa” extendida en restaurantes de alta cocina. Algo recibido entre bromas pero que define de manera clara la responsabilidad, estatus y función de cada uno de los colaboradores.   

La definición de una nueva estructura de trabajo en la gestión del cambio en el entorno laboral es uno de los pasos clave a la hora de gestionar su cambio. Delimitar las funciones y las responsabilidades de cada uno de los colaboradores así como su posición en la jerarquía del equipo puede resultar crítico. 

Transformación de la comunicación

El primer choque real que encuentra el equipo con su nueva jefatura es a la hora de convivir en la cocina. Carmy no llama a sus colaboradores por su nombre, los llama “chef”. Del mismo modo, según se mueve por la cocina va gritando “behind” o “corner” para que sepan en todo momento dónde se encuentra y evitar accidentes. Detalles comunicacionales que empiezan a marcar una nueva dinámica de trabajo en el espacio laboral. 

Alinear la misma comunicación alrededor del objetivo que se quiere conseguir es clave. Desde cambiar la manera de definir ciertos roles, enfocar el mensaje de un modo distinto dependiendo de quién sea el receptor o usar un canal concreto para un objetivo específico. En la cocina, por ejemplo, no tienen permitido hablar de su vida privada.  

 

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Cambios conceptuales

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta Carmy es su primo, que resulta ser el anterior manager del lugar. A lo largo de la serie choca la visión de quien quiere cambiar y de quien quiere agarrarse a la dinámica con la que ha sobrevivido (que no funcionado) el restaurante.   

La discrepancia de opiniones sobre cómo debería ser una organización o incluso hacia dónde debería ir es común en procesos de cambio. Este conflicto se empieza a resolver (al menos en la serie) cuando la transformación se empieza a percibir como una necesidad y no como un capricho.  Cuando ya no se trata de un choque de opiniones sino de una evolución necesaria a todos los niveles. 

Diferencias en el liderazgo

La aceptación de nuevos líderes en la serie se ejemplifica en dos figuras. La de Carmy y la de Sydney (una talentosa chef que entra como asistente y acaba siendo la responsable del equipo).   

En ambos casos estos personajes se encuentran con el rechazo, ya sea por un colaborador u otro, a sus roles de líderes. Una de las claves que pone sobre la mesa (nunca mejor dicho) la serie es la manera de conseguir la aceptación del resto, teniendo que demostrar con hechos que se han ganado sus galones y el privilegio de dirigir al equipo, mejorando recetas que los propios colaboradores pensaban dominar o incluso sacándoles de aprietos en momentos concretos.  

Del mismo modo que en una organización, el liderazgo se acepta mejor si se reconocen los méritos y las habilidades de quien dirige un equipo.