A medida que la Generación Z -también conocida como «Generación IA»- se incorpora al mercado laboral, se enfrenta a un panorama en evolución constante definido por los avances tecnológicos y los cambios a nivel global. Esta generación, que actualmente tiene entre 18 y 25 años, deberá dominar un conjunto de habilidades que va mucho más allá de los conocimientos académicos o técnicos más tradicionales. Su capacidad para adaptarse y prosperar en este mundo cada vez más complejo y cambiante depende de su dominio tanto de la tecnología como de las soft skills más elementales. Esta versatilidad tendrá un papel fundamental a la hora de alcanzar coger el ritmo en este nuevo panorama laboral en evolución continua dentro de un contexto global cada vez más complejo.

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Para las empresas y los profesionales de RRHH es esencial identificar y desarrollar las competencias clave -tanto técnicas como humanas- que la generación de la IA necesita para avanzar. En este blog analizamos estas competencias fundamentales y explicamos cómo las empresas pueden aprovechar esta nueva corriente de talento para establecer una relación mutuamente beneficiosa en el entorno de trabajo actual.

Tabla de contenidos

Alfabetización digital y dominio tecnológico

En el mundo laboral actual, impulsado por la tecnología, la competencia digital ha pasado de ser algo complementario a algo imprescindible. Los jóvenes profesionales que se incorporan al mercado laboral ahora se enfrentan a un panorama transformado en el que los paradigmas tradicionales están dando paso a nuevas estructuras que se adaptan mejor a la era actual. Los modelos híbridos y las plataformas digitales han revolucionado la colaboración internacional. Este entorno de trabajo dinámico facilita el aprendizaje continuo en el puesto de trabajo y el crecimiento personal, ya que los empleados están expuestos de manera regular a ideas, habilidades y culturas nuevas. La incorporación de habilidades de IA generativa añade una capa adicional de complejidad a este entorno en evolución. La combinación de cambios tan significativos exige un compromiso con el aprendizaje permanente y la adquisición continua de habilidades.

Afrontar la incertidumbre

Los modelos de trabajo flexibles y basados en la tecnología digital, si bien ofrecen numerosas oportunidades de crecimiento y aprendizaje, también presentan retos únicos. Entre ellos se encuentra un notable aumento de la ansiedad relacionada con la carrera profesional entre los jóvenes profesionales, en particular los de la Generación IA.

John Morgan, de Lee Hecht Harrison (LHH), parte del Grupo Adecco, opina: «La generación Z está comenzando su carrera profesional en un momento realmente difícil en el que faltan conexiones y relaciones personales en general porque muchos de ellos o no están en la oficina, o bien están pero de forma irregular.»

Se han observado niveles elevados de ansiedad relacionada con la carrera profesional en este grupo de edad, que se deriva no sólo de la rápida evolución de las habilidades, sino también por el hecho de que esta generación se ha incorporado a la población activa durante un periodo en el que falta apoyo en general.

LHH ha llevado a cabo recientemente una encuesta denominada «Índice de preparación para la carrera profesional», en la que participaron 2.000 empleados de diferentes grupos de edad de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, y que reveló que el 35% de los encuestados de la Generación IA consideran que no tienen control sobre sus propias carreras profesionales. Además, otro 35% ha afirmado que se siente incapaz de emplear eficazmente sus habilidades en sus funciones actuales. Está claro que las empresas deben hacer más para apoyar, desarrollar y aprovechar el talento que estos jóvenes profesionales pueden ofrecer.

La Generación IA y la brecha de habilidades

El término Generación IA puede ser injusto y confuso. Aunque son nativos digitales, los profesionales de este grupo de edad no tienen por qué poseer las habilidades necesarias para utilizar herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en el trabajo. Aunque su competencia digital les permite, al menos en teoría, adaptarse más rápido que a las generaciones anteriores, liberar todo el potencial de la IA y convertirse en expertos requiere de tiempo, orientación y práctica.

La Generación IA está, por naturaleza, más abierta a la exploración y el uso de la IA generativa en el lugar de trabajo, ya que muchos tienen experiencia previa con estas tecnologías en el entorno académico. Esto les ayuda a colmar las lagunas de conocimiento que se derivan de las relaciones, digitales, que se forjan en el entorno de trabajo híbrido actual. Sin embargo, sigue existiendo un déficit de competencias. Según un informe reciente de Adecco, el 70% de los 30.000 trabajadores encuestados en 23 países ya utilizan IA generativa en el trabajo, pero menos de la mitad recibe formación y orientación adecuada a su uso. En otro informe («Work Re-imagined» de Ernst & Young, 2023) se revela que sólo el 38% de las empresas utiliza actualmente la IA, y sólo el 18% ofrece formación a sus trabajadores.

Está claro, por tanto, que para evitar el mal uso de la IA, los empresarios deben establecer directrices claras y ofrecer una formación adecuada para que sus empleados se conviertan en los copilotos de la IA.

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Convertirse en el copiloto

Pensamiento crítico y sentido común

Una formación inadecuada en el puesto de trabajo puede conducir a un mal uso de la IA. La IA generativa aún está en pañales y requiere aún de un cierto nivel de experiencia para un uso eficaz que evite errores, pérdidas de tiempo, sesgos o el mal uso de sus capacidades. Por ahora, al menos, es esencial un copiloto -humano- con los conocimientos adecuados para un rendimiento y unos mejores resultados.

En la Simon Business School de la Universidad de Rochester, en Nueva York, los educadores están tomando medidas proactivas para garantizar que los estudiantes estén preparados para navegar por las complejidades de la IA en el entorno de trabajo. Mitch Lovett, Decano Asociado Senior de Educación e Innovación, destaca la importancia del sentido común en el uso de la IA: «Una de las habilidades necesarias es entender cómo se evalúa si la IA puede realizar una tarea, y ahora mismo eso requiere de bastante pericia por parte de la persona que la utiliza.» Este enfoque hace hincapié no sólo en la capacidad técnica para utilizar la IA, sino en el pensamiento crítico necesario para evaluar su aplicabilidad y fiabilidad para tareas específicas.

Se enseña a los estudiantes a comprender los fundamentos de la IA generativa, empleándola como punto de partida para el pensamiento crítico, sin olvidar sus imperfecciones. Lovett subraya que, con la formación y la experiencia adecuadas, los usuarios de la IA pueden evaluar con precisión sus limitaciones para ciertas tareas, experimentar con diferentes tipos de instrucciones, verificar hechos y fuentes y emplear un juicio sólido para determinar el valor de los resultados de una tarea determinada. La resolución de problemas es también un componente relacionado en este conjunto de habilidades; es decir, ser creativos e innovadores en la forma de buscar y encontrar soluciones.

Es evidente, por tanto, que la Generación de la IA debe combinar la competencia técnica de su uso con el pensamiento crítico, el análisis y los valores éticos. Los reclutadores y empleadores reconocen cada vez más la importancia de estos rasgos intelectuales clave; sobre ellos recae la responsabilidad de identificar y perfeccionar estas habilidades para una toma de decisiones óptima. En un entorno así, no es de extrañar que cada vez se busquen más personas capaces de discernir las soluciones más adecuadas, cuestionar las imprecisiones de los algoritmos de IA y mitigar los sesgos cognitivos. Quienes combinen con éxito las habilidades de resolución de problemas y pensamiento crítico estarán bien equipados para prosperar incluso ante un futuro así de incierto.

Ética de los datos y la información

El sesgo es un buen ejemplo de uno de los principales defectos que sigue presentando la IA, derivado de los modelos y datos de prueba-error en los que se basa. Por lo tanto, dotar a los jóvenes profesionales de los conocimientos fundamentales de la IA generativa puede ayudar a las compañías a aplicar la tecnología de forma más eficaz y a evolucionar con la formación de sus capacidades.

La conversación se centra ahora en la importancia de que los empleados desarrollen un conjunto básico de habilidades que les permita cuestionar los productos de la IA y utilizar el pensamiento crítico para confirmar la exactitud de los resultados. A medida que la IA se haga cargo de tareas más rutinarias, las personas no tendrán que realizarlas directamente, pero es crucial que tengan una comprensión clara de cómo la IA llega a estos resultados.

Por lo tanto, las organizaciones deben tener mucho cuidado de no confundir los conocimientos técnicos con el dominio de la IA; un candidato no sólo debe ser capaz de generar enunciados eficaces, sino también de tener las habilidades personales adecuadas que le conviertan en un copiloto eficaz capaz de analizar y comprobar estos resultados generados por la IA.

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Cambio, aprendizaje permanente y adaptabilidad

El ritmo del mundo moderno dicta que el cambio será la norma en la vida laboral de la Generación IA. Por lo tanto, será fundamental el compromiso con el aprendizaje continuo, la actualización de conocimientos y la capacidad de adaptación. La Generación IA debe adoptar una mentalidad de aprendizaje, buscando activamente nuevos conocimientos, habilidades y perspectivas a lo largo de su vida laboral. A medida que las industrias evolucionan y van surgiendo nuevos retos, la capacidad de adquirir y aplicar rápidamente los conocimientos será un factor clave del éxito. En un entorno así, la capacidad de adaptación al cambio adquiere cada vez más relevancia, ya que permite a empresarios y empleados crecer juntos. Los candidatos y los propios miembros del equipo deben ser aptos para el cambio y la adquisición de nuevas habilidades; sin embargo, la responsabilidad, una vez más, recae en las empresas y organizaciones, que deben establecer una cul