Cambios en el MCER – Formación en idiomas e Identidad en la era digital

changes to the CEFR framework

Mientras se producen los cambios en el Marco Común Europeo de Referencia (MCER) este año, me viene a la mente esta cita de Benjamin Lee Whorf: «El lenguaje da forma a nuestra manera de pensar y determina lo que podemos pensar».

Efectivamente, la lengua que hablas influye en tu identidad y en cómo ves el mundo.

El MCER – Un marco de referencia para los idiomas

A medida que la comunicación digital sigue conectándonos con personas de todo el mundo, empezamos a darnos cuenta de lo importantes que son nuestras habilidades lingüísticas para hacerlo con eficacia.

Uno de los efectos de la globalización para muchas industrias es la agrupación de colaboradores culturalmente muy diversos y ubicados físicamente en diferentes lugares. El aumento obligado en el intercambio de información solo será eficaz si las personas tienen la capacidad de formular sus objetivos. Por ello, tiene sentido aplicar una determinada norma al intercambio de idiomas para comprender y evaluar cómo los utilizamos.

Este estándar establecido en Europa se conoce como el MCER, o Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas.

En este artículo, hablaremos de cómo los recientes cambios en el MCER han alterado la forma en que vemos el marco, así como la forma en que nos identificamos con las lenguas. Además, hemos hablado con el profesor Dr. Bernd Rüschoff, catedrático del Instituto de Estudios Anglófonos de la Universidad de Duisburgo-Essen, que nos ha compartido sus ideas y soluciones para aplicar con éxito el marco del MCER en el lugar de trabajo.

¿Qué es el MCER?

El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas es un estándar internacional para evaluar, medir y certificar las capacidades lingüísticas. Es la escala de competencia lingüística más utilizada y reconocida en todo el mundo.

El objetivo del MCER es garantizar y unificar el nivel de calidad en el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de idiomas para todos.

El MCER es sólo una de las muchas iniciativas importantes del Consejo de Europa en el ámbito de las lenguas como medio para incrementar las relaciones internacionales y promover el aprendizaje permanente a través de la enseñanza de idiomas.

Dentro del MCER se suelen encontrar seis niveles, que son A1, A2, B1, B2, C1 y C2. Con esta escala, un estudiante puede demostrar fácilmente su capacidad lingüística en 40 idiomas diferentes. Tener un nivel concreto asignado a la capacidad lingüística es una forma segura de evaluar rápidamente las habilidades lingüísticas de cada uno.

Requisitos del MCER para la formación online de idiomas en el aula virtual

Ha habido muchos debates sobre el uso de la tecnología para la formación en idiomas. Gracias a los últimos años, hemos comprobado que el enfoque digital para el aprendizaje de una segunda lengua es cada vez más aceptado. Tanto los materiales utilizados, como las actividades realizadas en el aula virtual están directamente conectados en contexto con el mundo real.

El hecho es que la normalización en el uso de estas herramientas digitales no sólo consume nuestra vida social y personal, sino también la forma en que nos comunicamos entre nosotros, lo que se extiende al lenguaje.

El MCER, que considera a los alumnos como agentes sociales y se centra en las competencias, ha desarrollado un conjunto de guías para evaluar las competencias necesarias en el entorno digital actual. Dado que los entornos de aprendizaje de idiomas están muy centrados en la relevancia y aplicación al mundo real, la interacción se considera un punto clave para la comunicación responsable y eficaz. Así, las herramientas digitales se consideran esenciales en la enseñanza de idiomas actual.

changes to CEFR framework and multilingualism

Últimas actualizaciones del MCER

La idea de que la lengua influye en la identidad es algo que el Prof. Dr. Bernd Rüschoff trató en nuestro Speexx Exchange el año pasado. Ofreció una visión general de los recientes cambios en el MCER de 2020 y de cómo aborda ahora la diferencia entre los conceptos «plurilingüe» y «multilingüe». 

Con estos cambios en el Marco de Referencia, el Dr. Rüschoff señaló a la comunidad lingüística que el plurilingüismo es algo bueno, y que hay que aceptar y conocer. Según esta actualización, todos tenemos una parte plurilingüe que nos puede ser muy útil en el aula, permitiéndonos estar expuestos a diferentes formas de abordar una lengua y beneficiarnos de ella. 

«Somos más conscientes del impacto que tiene la lengua en cada uno de nosotros cuando nos comunicamos en el mundo real». – Prof. Dr. Bernd Rüschoff 

No más “hablantes nativos”

También durante su charla en el Speexx Exchange, el Prof. Dr. Rüschoff explicó que el Marco Común Europeo de Referencia está deconstruyendo la idea del «hablante nativo». Este término, a su parecer, ya es cosa del pasado. Este es otro punto que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en los cambios del MCER. Que te digan que tienes que «parecer nativo» es desmotivador. A partir de ahora, los estudiantes de idiomas deben aspirar a la «comprensibilidad general», o a la inteligibilidad, frente a parecer ser «nativo», lo que repercute directamente en la enseñanza y el aprendizaje.  

Se anima a los profesores de idiomas a que se aseguren de que sus alumnos puedan entender una variedad de acentos e incluso que adopten los acentos en lugar de intentar imitarlos. Una vez más, el «hablante nativo ideal» ya no se considera el objetivo final; el objetivo es desarrollar un repertorio lingüístico en el que tengan cabida todas las capacidades lingüísticas.  

Al explicar estos cambios en torno a la idea de «hablantes nativos», el profesor Rüschoff señaló que esto abre una cuestión complicada: ¿Quién es exactamente un hablante nativo?  En palabras del profesor, el hecho de que nos veamos obligados a plantearnos esta cuestión es positivo: todos tenemos experiencias y trayectorias y contextos lingüísticos diferentes, lo cual es positivo y beneficioso para el aprendizaje de idiomas.  

En última instancia, la comprensibilidad y la inteligibilidad son más importantes que pretender ser un hablante nativo cuando se trata de aprender una lengua extranjera. 

Comprender las capacidades lingüísticas gracias al MCER

Pensando en la capacidad lingüística y centrándonos en la comprensión, la forma en que escuchas  e interpretas algo puede verse afectada por lo que ya sabes. El MCER tiene en cuenta todo esto, ya que defiende que todos tenemos que ser capaces de manejar los errores de pronunciación en determinados contextos y ser conscientes de que cada uno tiene su propia forma de decir y de entender las cosas.

Prof. Dr. Bernd Ruschoff talks on changes to the CEFR Framework

«Tenemos que considerar a los alumnos como agentes sociales que trabajan en un contexto social». – Prof. Dr. Bernd Rüschoff

El MCER y las habilidades lingüísticas

¿Qué es el plurilingüismo?

«Plurilingüe» significa que cada uno de nosotros, como individuos, utiliza las distintas lenguas a las que estamos expuestos; por ejemplo, muchos de nosotros «cambiamos de código» inconscientemente, algo muy personal (alternar entre lenguas en el contexto de una misma conversación). A menudo lo hacemos en contextos profesionales: por ejemplo, puedes optar por utilizar un término en inglés como «timing» aunque estés hablando en español en el trabajo.

En general, cada uno elige lo que quiere decir y la forma de decirlo, teniendo en cuenta el formato y el contexto: la forma de escribir y las palabras que utilizas para un correo electrónico serán diferentes de cómo redactas un tuit, por ejemplo.  Una cosa más a tener en cuenta a la hora de pensar en las increíbles habilidades lingüísticas que tenemos los humanos.

La gente suele crear relaciones de términos cuando aprende un idioma -un angloparlante oye «candle» (vela) y puede pensar en «candy» (caramelo)-, pero es interesante que los bilingües hagan esto de forma natural teniendo como referencia dos idiomas a la vez. Esto nos demuestra que el lenguaje establece un complejo grado de interactividad entre las palabras y los conceptos, pero también influye en la visión, la atención y el control cognitivo de nuestro entorno.