Puntos clave para introducir las aulas virtuales en las empresas

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La demanda de cursos de formación online para empresas es cada vez mayor y las aulas virtuales se están convirtiendo en el método de aprendizaje interactivo preferido por las empresas hoy en día.

Sin embargo, muchos profesionales de L&D no saben por dónde empezar cuando se trata de contratar planes de formación online. ¿Las prácticas de formación tradicionales, como la enseñanza presencial, se trasladan tal cual a entornos virtuales? ¿Es posible garantizar el compromiso y favorecer el engagement en estas sesiones virtuales? ¿Qué aspecto tiene un aula virtual? ¿Es realmente eficaz este sistema?

En esta entrada descubriremos las tres creencias erróneas más comunes que impiden a los profesionales de L&D contratar un plan de formación online.

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¿Qué es la formación online y cuáles son sus ventajas?

La formación online es un método de formación virtual que se utiliza accediendo al material educativo a través de internet. La formación online es popular por su ventaja principal: la aceleración y efectividad en la transmisión de conocimientos e información sobre temas específicos, independientemente del tiempo o la ubicación física.

La formación online ha existido desde los inicios de internet, ofreciendo oportunidades de formación incluso en las primeras etapas de internet.

Algunas de las razones por las que la oferta de oportunidades de aprendizaje y formación online es tan atractiva incluso desde sus inicios son:

  • Flexibilidad
  • Accesibilidad
  • Movilidad
  • Precio
  • Acceso y recopilación de informes y resultados

De hecho, la tecnología ha moldeado la forma en que ahora pensamos en el aprendizaje y la formación, no solo cuando se trata de educación reglada, sino también cuando se trata de formación en el lugar de trabajo.

Formación online y aulas virtuales

Las aulas virtuales se han convertido en un recurso educativo cada vez más popular, a medida que la pandemia mundial nos ha obligado a replantearnos la idea de formación presencial. A medida que aumenta su uso, se hace más evidente que la diferencia de la experiencia de un aula virtual puede marcar una gran diferencia cuando se trata de un proporcionar un aprendizaje eficaz.

Por este motivo, hemos decidido hablar con Jo Cook, experta en aulas virtuales desde hace ya un tiempo.

Jo es experta en pedagogía y aulas virtuales y una speaker apasionada y especializada en seminarios web y tecnologías y herramientas de aprendizaje online.

En su experiencia el pasado año, fue testigo de que algunas empresas fueran capaces de pasarse al aprendizaje digital con facilidad, ya que algunas ya habían probado este tipo de formación antes de la pandemia. Al mismo tiempo, a algunas empresas les resultó mucho más difícil dar este paso al aprendizaje en entornos virtuales.

En el webinar How to Improve Your Virtual Classroom, Jo nos guía a través de lo que supone una experiencia realmente efectiva en el aula virtual. A partir de estos aprendizajes, descubrimos qué conceptos erróneos comunes hay cuando se trata de formación virtual y qué puede hacer el departamento de L&D para ofrecer la mejor formación online a nuestros empleados.

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3 errores comunes a tener en cuenta en la formación online

Hemos recopilado los tres errores más comunes que tienen los profesionales de L&D cuando introducen el sistema de aulas virtuales en sus organizaciones:

1. Olvidan utilizar las habilidades ya existentes

Uno de los mayores errores que se cometen a la hora de impartir formación y aprendizaje online es que la gente tiende a apuntar demasiado alto, lo que les impide alcanzar los resultados deseados. En nuestro seminario web con Jo Cook, Jo nos aconseja empezar por donde las habiliades ya están asentadas. Concéntrate en las habilidades que ya tiene tu equipo y en cómo quieres facilitar las discusiones de aprendizaje y actividades en tus sesiones.

Un ejemplo de ello sería el uso de la función de chat.

Las capacidades técnicas de cada colaborador son diferentes, por lo que empezar con un proyecto virtual pequeño aumentará la probabilidad de que más personas se abran a utilizar un sistema con el que puede que ya estén familiarizados. En última instancia, los pequeños logros con la tecnología harán crecer la confianza en el uso de una tecnología nueva y cada vez más avanzada.

Pero sea cual sea la situación de tu empresa, la estrategia de aprendizaje debe empezar por los objetivos de formación para los empleados, y luego profundizará en la parte más tecnológica.

Para ello, Jo sugiere utilizar el método de mapeo de acciones de Cathy Moore. Este método implica centrarse en lo que la gente hace realmente en su puesto de trabajo, lo que permitirá explicar mejor cómo aplicar la nueva tecnología y cómo afectará a sus planes de aprendizaje y a la entrega online.

Es importante recordar que el aprendizaje online sigue requiriendo de:

  • La preparación del material del curso
  • La participación de los asistentes
  • Atención y conocimiento profesional para saber si los conocimientos están siendo recibidos y comprendidos

Además, de tener en cuenta que hay diferencias entre estos dos tipos de formación que requieren diferentes enfoques y consideraciones, Jo recomienda en estos casos “empezar a pensar en el diseño del plan como si se tratara de un proyecto presencial tradicional”.

Al final lo más efectivo es utilizar las habilidades existentes de los integrantes del equipo y adaptarlas a lo que la tecnología puede ofrecerles.

2. Asumir que las aulas virtuales son como las clases presenciales pero con ordenador

Piénsalo. Los niños de hoy son posiblemente la primera y única generación (hasta ahora) que atiende de manera online sus clases escolares. Para nosotros, una clase presencial podría provocarnos sentimientos nostálgicos al remontarnos a nuestros tiempos en el colegio rodeados de compañeros, escuchando a los profesores y tomando apuntes, y quizás alguno de nosotros sin dejar de mirar el reloj, esperando desesperadamente que acabe la clase.

Independientemente de tus sentimientos personales sobre el sistema tradicional de clases, ya no son una opción viable (o segura) para los alumnos y usuarios actuales. Aunque la formación tradicional tiene sus puntos fuertes, siempre puede mejorar.

Hay muchos beneficios tanto para la empresa como para el alumno cuando se trata de aulas virtuales, pero muchos proveedores siguen sin dar en el clavo cuando al medir la efectividad en estas sesiones. ¿Por qué? Porque muchos aún mantienen la mentalidad de que un aula virtual funciona como un aula física, pero utilizando un ordenador. Este último año ha demostrado que esta no es la forma más óptima de enfocar la formación digital.

Esta mentalidad tradicional impide aprovechar al máximo las grandes ventajas de tener las herramientas digitales a su disposición. Pasar de lo presencial a lo digital no es tan fácil como apretar un botón, pero puede ser un comienzo para dar el paso.

Un ejemplo que Jo utiliza en su webinar para comparar estas dos maneras de aprendizaje es el uso del chat en las aulas virtuales. De este modo, los participantes pueden intercambiar ideas y compartir información sin interrumpir la sesión. En un aula física, no sería adecuado su uso e incluso sería maleducado utilizarlo y el profesor lo percibiría como una distracción. Esta herramienta además proporciona más opciones para fomentar la participación en la sesión haciendo que el profesor pida al grupo que ponga sus respuestas a una pregunta en el chat sin que nadie se quede sin turno de palabra o hablen unos por encima de otros.

Si te aferras a la idea de que “las sesiones virtuales son solo aulas, pero online”, estarás perdiendo las diversas oportunidades de participación y dinamización que ofrece este sistema virtual, proporcionando a los asistentes la mejor experiencia posible y a nuestros tutores la oportunidad de llevar lo mejor posible la sesión.

3. No trabajar con proveedores profesionales

Los que llevamos muchos años trabajando en el ámbito del aprendizaje y la formación online sabemos que impulsar el cambio organizativo hacia un entorno virtual no es una tarea fácil. Hay muchos obstáculos que superar para posicionar el aprendizaje como un activo estratégico para la empresa. Por suerte, ¡no estás solo para afrontar este reto!

Líderes en transformación digital como Speexx tenemos el conocimiento y la experiencia para ayudarte a proporcionar un plan de formación virtual más eficaz que mejor satisfaga las necesidades específicas de tus colaboradores.

Por dónde empezar con la formación online

¿No sabes por dónde empezar a planificar el próximo plan de formación online para tu empresa? Trabajar con un proveedor experimentado eliminará cualquier duda sobre el uso de esta tecnología especializada y te dará ventajas a la hora de abordar la brecha de conocimiento y habilidades técnicas de los equipos.

Tanto si decides asociarte con un experto, como si se subcontrata a un equipo interno, Jo ofrece los siguiente consejos:

  • Tener claro el estado inicial y el estado deseado en cuanto al nivel y las capacidades de los equipos
  • Centrarse en las necesidades del negocio
  • Definir el cambio de comportamiento y no olvidar los recursos de los que ya disponemos
  • Conocer el calendario. Teniendo en cuenta las necesidades de los colaboradores, deberás utilizar tus conocimientos y experiencias para buscar el plan formativo que mejor se adapte a las agendas y vidas profesionales y personales de cada colaborador
  • Buscar proveedores que se hayan especializado en la formación online antes de 2020, ya que el uso de Zoom y Teams para las aulas virtuales no implica que la metodología se haya adecuado a una formación online. Los expertos en este sector de plataformas de video comunicación podrían no tener tanta experiencia como afirman en entornos seguros para la educación de equipos de profesionales
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La formación online ha venido para quedarse

Lo queramos admitir o no, la formación y el aprendizaje online han venido para quedarse.  Ofrecer este cambio hacia sesiones de formación virtual demuestra a nuestros colaboradores que el aprendizaje sigue siendo una prioridad, independientemente de la situación en la que estamos.

Las aulas virtuales seguirán beneficiando a las empresas incluso a medida que salgamos lentamente del bloqueo, ya sea en forma de reducción de costes o de retención del talento a través de los esfuerzos de reskilling y upskilling.

Centrarse en la calidad de las sesiones mejorará el trabajo y desarrollo de las habilidades y ayudará a sacar el máximo partido a los beneficios de este tipo de formación y mejorará su ROI maximizando las herramientas disponibles en estos planes.

Si estás interesado en saber