Personal motivado: de cómo la productividad y la formación continua van de la mano

Uno de los mayores desafíos a los que deben enfrentarse las empresas es mantener a su personal motivado en todo momento. Cuando los empleados hacen el mismo trabajo cada día, a veces es difícil mantener vivo su interés y que den siempre lo mejor de sí.

La solución a este problema pasa por la formación continua. Aprender nuevas competencias o mejorar las existentes puede sacar al personal del estancamiento y hacer que avance. Beneficia a los empleados evitando que se aburran e impulsa la productividad de la empresa en general.

La formación es uno de los principales incentivos del personal

Las empresas pueden ofrecer distintos tipos de incentivos para retener a su personal, pero es importante que entiendan cuáles son los que más favorecen la motivación de los empleados y los que pueden aportar los resultados más efectivos. Un estudio realizado por Iveta Němečková para el Central European Business Review reveló que, de entre una serie de herramientas de motivación, la enseñanza de idiomas subvencionada por la empresa era uno de los tres incentivos preferidos (tras los días de permiso por enfermedad y las cotizaciones para pensiones).

En particular tras una crisis económica, las empresas pueden decidir recortar los costes asociados a la formación del personal, pero los efectos de esta medida podrían ser drásticos a largo plazo. Una de sus consecuencias podría ser la reducción de las competencias de los empleados, así como de las tasas de productividad y permanencia. Ofrecer formación es una medida que puede evitar que empleados con gran motivación abandonen la empresa por otras más atractivas que ofrezcan más opciones de evolución profesional.

La formación continua interesa a los más motivados

Una iniciativa de aprendizaje que abarque a toda la empresa es beneficiosa para todos, en lo que respecta a mantener el compromiso del personal y a mejorar su rendimiento. No obstante, los mayores efectos se reflejan en los empleados que ya tienen una gran motivación y demuestran pasión por aprender.

Tal y como Brad Stone, del periódico New York Times destaca en una reseña de How Google Works (Cómo funciona Google), se trata de los empleados «que las empresas necesitan contratar y retener […] pero las iniciativas inteligentes no destacan necesariamente por abordar incentivos como elevados salarios o impresionantes oficinas.» Empresas innovadoras y de prestigio, como Google, buscan empleados que demuestren pasión por aprender y un compromiso por mejorar constantemente.

Ignorar el potencial de empleados como estos sería perjudicial para las empresas. En lugar de ello, las empresas deberían fomentar y promocionar a los empleados automotivados a través de un interesante sistema de formación.

La formación del personal está directamente relacionada con un incremento de la productividad

En el mismo espacio de tiempo, un empleado muy productivo puede hacer el doble de trabajo que su compañero menos productivo. Por consiguiente, es lógico que las empresas tengan un gran interés en producir empleados productivos, para así incrementar los resultados generales, mientras minimizan los recursos.

En su estudio sobre productividad en Reino Unido, Dearden, Reed y Van Reenen debaten la correlación entre el impulso de los niveles de productividad y la formación, llegando incluso a sugerir que la formación del personal conduce a un nivel de productividad superior que el de un aumento de sueldo. Otro estudio llevado a cabo por Konings y Vanormelingen reveló que «el producto marginal de un trabajador formado es, de media, un 23 % superior que el de un trabajador sin formación».

Ofrecer formación mejora la productividad de su personal. Atrae a las personas que tienen interés por aprender, ayuda a retener a los empleados y contribuye a que estos trabajen más deprisa y con mayor precisión. Garantizará que su personal alcance niveles máximos de productividad, incrementando de inmediato sus aportaciones individuales a la empresa.

Aportaciones clave

La formación no solo puede motivar a los empleados actuales e incrementar la productividad, sino que también atrae y fomenta el personal de mayor talento, cuyo objetivo personal es el aprendizaje continuo. Por tanto, es importante que las empresas consideren la formación en todo momento como un valioso incentivo para su personal.

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Fotografía: Pressmaster / Shutterstock.com

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